La seguridad y el mantenimiento adecuado de los edificios son asuntos que no deben tomarse a la ligera. Con el paso del tiempo, las estructuras pueden sufrir deterioros que comprometan su integridad y la de quienes los habitan. Aquí es donde la Inspección Técnica de Edificios (ITE) juega un papel vital. Pero, ¿qué es la ITE y cuándo debe hacerse? Desde IEA, hoy resolvemos tus dudas para aclarar su significado y la importancia que tiene para los propietarios y la sociedad en general.

Esta inspección no es meramente una recomendación; se trata de una obligación legal destinada a garantizar que las edificaciones se mantengan en condiciones de seguridad, salubridad y decoro público. A continuación, exploraremos de manera detallada qué implica la ITE y qué se debe tener en cuenta para cumplir con esta responsabilidad.

¿Qué es la ITE y por qué es obligatoria?

La Inspección Técnica de Edificios (ITE) es un control periódico que deben pasar los edificios para asegurar que sus condiciones son adecuadas para su uso.

La ITE es obligatoria principalmente porque busca proteger la seguridad de las personas y la calidad de vida en las ciudades. Dicho de otra manera, su objetivo es prevenir incidentes que puedan derivarse del deterioro natural de los inmuebles y promover la rehabilitación de aquellos que lo requieran.

Las administraciones locales establecen la obligatoriedad de la ITE para asegurarse de que los dueños de los edificios cumplan con un mínimo de mantenimiento. Así, se reduce el riesgo de derrumbes, se mejora la eficiencia energética y se conserva el valor patrimonial de las edificaciones.

¿Cada cuánto tiempo hay que pasar la ITE?

La periodicidad de la ITE varía en función de la ubicación y la antigüedad del edificio. Generalmente, se establece que los inmuebles de más de 45 años deben someterse a esta inspección. Sin embargo, una vez realizada la primera ITE, el edificio debe ser revisado cada 10 años.

Es esencial que los propietarios estén atentos a los plazos establecidos por el ayuntamiento correspondiente para evitar incurrir en infracciones. Esta es una de las razones por las que se debe contar con información actualizada sobre las normativas locales.

Al cumplir con la periodicidad establecida, los propietarios no solo garantizan la seguridad sino que también se anticipan a posibles problemas que podrían surgir en el futuro, evitando gastos mayores en reparaciones de emergencia.

¿Qué elementos se inspeccionan en la ITE?

Inspección técnica de edificios: Elementos que se inspeccionan.

La ITE incluye una revisión de varios elementos inspeccionados en la ITE que son esenciales para la seguridad estructural del edificio. Estos pueden variar dependiendo de la normativa específica de cada localidad, pero por lo general incluyen:

  • Evaluación del estado de la fachada, tanto interior como exterior.
  • Inspección de cubiertas y azoteas en busca de posibles filtraciones.
  • Verificación de la estructura y cimentación, buscando grietas o deformaciones.
  • Revisión de las instalaciones de saneamiento y plomería.
  • Comprobación de las condiciones de los accesos, escaleras y demás elementos comunes.

Esta inspección se concentra en detectar deficiencias que puedan comprometer la integridad del inmueble y, por ende, la seguridad de sus habitantes.

¿Quién puede realizar la ITE?

Esta revisión debe ser llevada a cabo por un técnico competente como puede ser un arquitecto o un arquitecto técnico, que esté habilitado para llevar a cabo este tipo de evaluaciones, cuyo trabajo es evaluar y reportar el estado de conservación de la estructura, las instalaciones, la envolvente y otros elementos constructivos. Los técnicos son responsables de emitir el informe y el certificado de aptitud tras realizar la inspección, documentos cruciales que deben ser presentados ante el Ayuntamiento, en este caso en el área de urbanismo y vivienda de Alicante.

La elección de un buen profesional es decisiva, ya que de su criterio técnico dependerá la valoración del estado del edificio y las recomendaciones de mejora o rehabilitación a realizar.

Encontrar un técnico cualificado y de confianza resulta esencial para asegurar una ITE detallada y objetiva, que refleje fielmente las condiciones del inmueble.

¿Qué pasa si la ITE es desfavorable?

Si tras realizar la ITE, el resultado es desfavorable, esto significa que se han detectado deficiencias importantes que deben ser subsanadas. El técnico indicará cuáles son las reparaciones necesarias y el tiempo en el que deben ejecutarse.

El propietario del edificio tendrá entonces la obligación de llevar a cabo estas obras para solucionar los problemas identificados. Una vez completadas, será necesario realizar una nueva ITE para verificar que el edificio cumple con los estándares requeridos y obtener el certificado de aptitud.

Ignorar un resultado desfavorable puede llevar a consecuencias severas, tanto en términos de seguridad como legales, por lo que es crucial actuar con prontitud ante este escenario.

¿Cuáles son las sanciones por no cumplir con la ITE?

ITE: Sanciones por no pasar la inspección técnica de edificaciones

Las sanciones por no pasar la ITE son una realidad que los propietarios deben enfrentar si no cumplen con esta obligación. Estas pueden ir desde multas económicas hasta la ejecución subsidiaria de las obras por parte de la administración, con el coste recayendo sobre los propietarios.

El importe de las multas varía en función del marco normativo de cada municipio y del grado de incumplimiento detectado. En casos extremos, incluso puede llegarse a la orden de desalojo del inmueble si se considera que existe un riesgo inminente para la seguridad de los ocupantes.

Más allá de las penalizaciones económicas, no realizar la ITE en tiempo y forma puede derivar en consecuencias mucho más graves, como accidentes que podrían haberse evitado con una inspección y mantenimiento adecuados.

¿Es obligatorio tener la ITE para vender un piso?

Para vender un piso, no es estrictamente obligatorio presentar la ITE, pero sí puede ser requerido en ciertas situaciones. Por ejemplo, si el edificio en el que se encuentra el piso tiene la obligación de pasar la ITE y no lo ha hecho, esto puede complicar la transacción, ya que los posibles compradores y las entidades financieras pueden exigir esta inspección como garantía de que el inmueble está en condiciones adecuadas.

Además, la falta de una ITE aprobada puede afectar negativamente el valor de mercado del inmueble y la confianza de los compradores. Aunque legalmente no se exige la ITE para formalizar la venta de un piso, en la práctica, contar con una inspección técnica favorable puede facilitar la venta y evitar posibles problemas legales o estructurales que pudieran surgir a posteriori. Por lo tanto, mientras que no es una exigencia directa, es altamente recomendable tener la ITE al día para asegurar una transacción más fluida y transparente.

Para complementar nuestra comprensión sobre la ITE y su importancia, veamos un ejemplo práctico en este video:

Conclusiones

En conclusión, la Inspección Técnica de Edificios es mucho más que una mera formalidad burocrática. Constituye una herramienta clave para preservar la calidad y la seguridad de nuestras edificaciones, protegiendo así a sus usuarios y al legado urbano que compartimos. Asegurémonos de comprender bien qué es la ITE y cuándo debe hacerse para vivir en espacios más seguros y bien cuidados.